¿Te está controlando o te está protegiendo?

¿Control o protección? Teóricamente la diferencia parece muy evidente, no todas se percatan cuando están siendo víctimas de un control ya desmedido por parte de su pareja. Y esto sucede muchas veces porque se malinterpreta el hecho de que aceptamos que nos protejan.


Todos sabemos cuáles son las diferencias entre control y protección, pero no siempre queremos verlas. ¡Presta atención a estas señales!

El control tiene que ver con los celos no con protegerte, ni cuidarte de peligros.  Muchas veces creemos que: “Si me controla es porque le importo”, “si tiene celos es porque me valora y atesora”, “si se enoja es porque tiene motivos”. No seas ciega, te estas equivocando. Los celos no son amor, el control no es protección.

Las señales….

1-Necesita saber dónde estás

Si te tardas un poco más de lo usual en llegar a casa ya te está escribiendo, con un tono demandante. Y si de por ahí no le contestas, No duda en contactar a las personas más cercanas a ti, sin que exista ningún motivo para sospechar que algo te haya sucedido. Quien hace esto es una persona que busca ante todo control.

2-Necesita tener comunicación permanente

Cuando te das cuenta de que se enoja por cada mensaje y llamada no contestada, en tiempo y forma (según el) deberías parar el oído.

Tú tienes y necesitas conservar tu espacio y no tienes por qué estar dando explicaciones de todo lo que haces, al principio te puede resultar halagador que alguien esté tan pendiente de ti, créenos, con el tiempo te agobiará y desgastara.

3-Todo el tiempo te da su “veredicto” sobre a quienes aprueba y a quiénes no

Los controladores no dudan, en hacer saber a quiénes aprueban y a quiénes no de tu circulo. Ya sean ex parejas, amigos del sexo opuesto, amigas o hasta incluso se atreven a opinar de familiares, no les importa, lo dicen porque sienten a la pareja como una pertenencia. Y entonces se dedican a buscar y encontrar supuestas amenazas por todos lados.


4-No le gusta que estés lejos por mucho tiempo

Quienes controlan a sus parejas son a su vez posesivos y no les agrada la idea de tener que «compartir» a su pareja con nadie, ni con amigas y mucho menos con amigos. Se sienten mejor cuando pasan más tiempo juntos.

5-No te da privacidad

Revisar mensajes en el celular o entrar en las redes sociales de su pareja es algo muy típico de los controladores. Lo hacen porque sienten la necesidad de saber con quién habla su pareja y por qué. También sienten que tienen el derecho a cuestionarte sobre lo que leen o ven.

Revisar, tu bolso o tu auto, con cualquier excusa, que generalmente tiene que ver con que es “por tu bien” es absolutamente normal para ellos, tal vez, no lo hagan con maldad o de manera consiente, simplemente los controladores no conocen los límites y el impulso de tener a su pareja bajo control los domina.

6-Te sientes restringida

Si tienes la sensación constante de que no puedes ser tú misma, a tus anchas, siempre en el fondo de tu cabeza estas pendientes de la reacción de tu pareja y que no puedes vivir la vida que quieres, escucha a tu instinto, ¿después de todo, cuando te ha fallado? y presta atención a las acciones de tu pareja y analízalas.

La controladora es una persona que en el fondo esconde una inseguridad muy grande. Y esas inseguridades hacen le hacen creer que tienen el deber de controlarlo todo, cuando en realidad es evidente que resulta una tarea imposible controlar el 100% del tiempo a tu pareja, obsesionarse con eso lleva a un profundo desgaste mental tanto del controlado como del propio controlador. (El que quiere engañar, lo hará).

Por eso hay que estar muy atentos, no solo a cómo se comporta nuestra pareja, sino también cómo nos comportamos nosotros, ante estas situaciones.

Cuando nos sentimos seguros de nosotros mismos y nos aceptamos, no necesitamos enfocar toda nuestra energía y pensamientos  en nuestra pareja. Para mantener una relación de pareja sana y feliz a veces solo hace falta estar muy despiertos y saber qué queremos.

Aprender a confiar es clave para el controlador, si tu pareja tiene esas tendencias en primer lugar debes aceptarlo y con mucho cariño, paciencia, pero firmemente ir poniendo en claro los límites y establecer la diferencia entre control y protección.

“Si insistes en controlar la vida de los demás, te quedarás sin tiempo para vivir la propia”

-Anónimo-

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